Fue un sábado que acudí a un concierto de un grupo denominado Ska-P, con unos amigos. Creo que el grupo aún existe.
Había mogollón de ambiente Ska y música a toda ostia. Gente bailando Ska, dándose semi-patadas y todo eso. Yo con mi birra en vaso de plástico de rigor, moviendo una pierna y los colegas haciendo lo mismo: patético sin duda.
Birra para el cuche y a darle cuatro movimientos al cuerpo entre la multitud.
Entre la gente que bailaba, daba brincos y tal, me encontraba yo y algunas tías punkas por allí. Un a de ellas me excitaba nada más verla: La cabeza rapada y un mechón muy largo de pelo a modo de cresta desempinada en el medio, 6 o 7 aros en ambas orejas y dos piercings addicionales, uno en la nariz y otro en el labio. Vestimenta muy descuidada, con chupa de tejano con alfileres y chapas y unos tejanos recortados con unas medias de rejilla todas rotas con unas botas militares para acompañar.
La tía iba algo pasada pero controlaba mucho el tema baile. Me acerqué a ella y le dije sin temor a meter la pata:
- Enséñame a bailar como tú!
La tía ni se inmutó, me miró y siguió a lo suyo.
Nada, que intenté imitarla un poco sin conseguir el éxito. Tocaron entonces una canción muy rítmica que me gustaba y me acerqué a primera linea de fuego del escenario. Un par de mastodontes con chalecos amarillos que les iban pequeños paseaban entre unas vallas y el escenario.
Allí me encaramé a hacer el capullo y uno de los gorilas me dijo: tranquilo chaval. Me sentí gilipollas.
Me quedé extrañamente quieto para la multitud que me acompañaba y es entonces cuando vi que la punka aquella estaba a mi lado y me decía: - Debes moverte así..- E intentaba mostrarme algo que se antojaba a bailar a la pata coja levantando una pierna.
Nada, que la tía era muy enrollada, me había visto ir para adelante de todo y le pareció buena idea ir también. Al verme encaramado a la valla y tras ser increpado por el segurata se vio reflejada y por algún motivo decidió a hablarme.
Bailamos por allí delante y nos agobió un grupo de chavales que iban dando empujones en plan béstia. Salimos de la zona de guerra y nos fuimos de nuevo para atrás. Allí me enseñó sus técnicas de baile. Iba sola me dijo.
Acabamos sentados al final de la sala, donde ya no había gente, y charlando de la vida con un par de birras de vaso de plástico, semi-apretado, que antojaba una mancha en la camiseta de Iron-Maiden, que llevaba.
Era directa. Me dijo que ella iba a follar esa noche y me dijo que aún no había encontrado con quién.
Ante esa expresión de sinceridad, no supe qué decir y ella se dio cuenta, así que rió con una carcajada que parecía la de un tía muy poco femenina. Bueno... así era ella. Se hacía llamar Ruth.
Y yo, con mi habitual balbuceo de retrasado sexual, le dije que sí. Que me gustaban sus piernas. (Menudo gilipollas!)
Ella rió de nuevo. Y me dijo: - Si quieres ver y tocar algo más que mis piernas, llévame a un sitio donde te pueda follar. Pero prométeme que aguantarás un par de polvos al menos.
- Sí, sí. Vale, vale...
- Ja, ja ja.. Voy a divertirme esta noche,.- dijo ella.
Al acabar el concierto, ella iba mucho más pasada. Había tomado 6 birras más e iba de lado. Le dije de reposar un rato, que la veía muy bolinga. Ella medio en coña medio en serio me dijo: - Creo que voy a vomitar
- No mujer no! No me pegues la pota aquí tía.!
- Que sí, que sí.! Vamos tras aquéllos containers.
- Cagontó lo que se menea.! Ya me ha tocado la turca! La acompañé tras los containers y allí estuvo un par de minutos y yo a su lado..- No vomitas? le dije
- No, no.. Se me está pasando. Estoy mucho mejor.
- Me alegro. Quieres ir a casa?.- le dije, mientras ella se arrodillaba entre dos containers.
- No! Quiero ser tu guarra!. Dame to polla aquí nene! Ven, que te la saco y te la chupo.....- Y empezó a sacarme la polla.
- Joder, tía. Córtate un poco que pasa gente! .- Habían grupos de gente que salían del concierto como a 20 metros.
- No pasa nada, está oscuro y no nos ven..- Me agarró la polla y me la empezó a chupar. medio morcillona.
- Tía, que tengo ganas de mear. No puedo ponerla tiesa para luego tener que mear, antes de correrme.
- Méate encima mio!!! Méate! porfaaaaa
- Pero que??? Está borracha.
- Suy tu puta. Tu guarra. Quiero que te mees en mi cara, en mis tetas.- se las empezó a caras mientras decía eso. Acabó desnuda allí arrodillada, sólo con las medias rotas y las botas militares.
Pues ale, con alegría y a lo loco me meé encima de Ruth, mientras ella con sus manos me agarraba los cojones y yo le echaba una buena lluvia dorada en toda la cara, la boca, las tetas.....
Os aseguro que aquellos no fue todo. Fue follada y sometida como ella deseó y me pidió.
La estuve viendo durante 4 años y fue una auténtica sumisa.
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